Reflexión
personal sobre el trabajo cooperativo:
Cuando la profesora nos comentó que la próxima
práctica trataría sobre El Trabajo Cooperativo, el término no me sonó extraño
ni nuevo. Ya lo escuché en otras asignaturas así como en la vida cotidiana.
Pero desde el minuto primero de la práctica,
me di cuenta de qué quería decir en concreto, de su importancia y de lo alejadas
que están la mayoría de las actividades que dicen diseñarse bajo un prisma de
trabajo cooperativo.
Me gustó mucho poder conocer las distintas
formas de trabajo cooperativo. Sobre algunas nunca habría reflexionado o nunca
había pensado que pertenecen a este campo, como La TAI.
Quiero destacar que ha sido la primera
vez que en la carrera empiezo a relacionar conocimientos de otras asignaturas o
comentarios de otros profesores junto a vivencias personales, con nuevos conocimientos. La importancia de
ayudar a construir una buena relación entre los alumnos y entre éstos y el
maestro, teniendo en cuenta que todos
somos distintos, con nuestras cualidades y debilidades, y que todos tenemos
derecho a llegar lo más lejos posible, crecer dentro de nuestros parámetros y
posibilidades, es el núcleo de la Educación Primaria, sobre lo que se asientan
las bases de esta etapa. Esto no se podrá
conseguir si no enseñamos a trabajar de forma cooperativa, mejor dicho,
si no trabajamos todos de forma
cooperativa.
Trabajar en grupo no es fácil, y de
forma cooperativa, es decir, no dividiendo el trabajo y pegándolo después sino construyendo
el trabajo entre todos y siguiendo el ritmo del grupo, no me resulto fácil. Reconozco
que fue mucho más enriquecedor y pude ver y ser consciente de lo importante y
beneficioso de esta forma de trabajo. Pero también me di cuenta de sus inconvenientes:
cuesta mucho salir del individualismo y de lo competitivo que desde pequeños
nos trasmitieron.
Mi valoración es positiva. Fiel seguidor
de esta forma de trabajo, tengo ganas de saber mucho más sobre ella para poder
ponerla en práctica en cuanto tenga la posibilidad.